Los servicios móviles en Venezuela superaron 100% de penetración, observados desde las dos ópticas con las que el órgano oficial, Conatel, analiza los datos, tanto en líneas totales como activas, pero en realidad, sumando realmente a los suscriptores de los servicios (no usuarios de varias líneas y operadores) y midiéndolos con la población del país, la penetración móvil en Venezuela aún tiene espacio para seguir creciendo.
Cifras extraoficiales, consultadas con ejecutivos del sector y comparadas con informes de población del Instituto Nacional de Estadísticas, INE, indican que aún en Venezuela existe entre 20% y 30% de la población que no tiene un teléfono celular en sus manos, que no usa los servicios móviles, entre ellos millones de niños y sobre todo personas de la tercera edad, pues a pesar de ser Venezuela un país de jóvenes, mantiene un importante número de ciudadanos mayores de 65 años, que se estiman en más de un millón.
De esas cifras, se desprende que en el país entre 5,6 y 8,4 millones de personas no están sumadas a los servicios móviles y un gran grupo de ellos podrían nunca estar usando los servicios, pues, por ejemplo, para el segmento de los mayores de 65 años, hay pocas estrategias de los operadores para captarlos, pues en el mercado no hay equipos con mejoras auditivas, números más grandes y otras características que podrían ser más que útiles a cientos de miles de viejitos que aún no se integran a la modernidad, no tanto porque no la entiendan, sino porque no hay nada que ofrecerles a ellos.
En el otro lado están los niños menores de 14 años, que son más de la mitad del porcentaje que aún no tiene un móvil y, aunque en la calle se observa a miles de chamos con equipos de diversos tipos, la única novedad que los está impactando hoy es el pin de Blackberry y la legión que a su alrededor se está creando en colegios, comunidades, grupos familiares, de amigos etc, pero éste, aunque es un servicio que millones de chamos anhelan (uno de los regalos más pedidos por los chamos-adolescentes en Navidad), hoy pocos padres pueden hacerlos realidad por los costos del equipo.
No obstante, en las clases medias, la penetración móvil en los chamos ha aumentado más que en el resto de clases sociales de ese segmento en los últimos 18 meses, impulsados casi que exclusivamente por el fenómeno del blackberry y lo que éste ofrece a los padres, entre ellos seguridad, contacto permanente con sus hijos mediante notas de voz, fotos, etc y, en muchos casos, ahorros en el tema de la mensajería.
Sin embargo, existe un gran número de chamos que aún no se integran, bien porque son muy menores o porque la realidad económica en el hogar no alcanza para cubrir la mensualidad del uso del equipo, punto en el que los operadores tampoco han puesto foco estratégico para captarlos, como si han hecho otros operadores en otros países.
Es por ello que, quizás, la penetración móvil en Venezuela difícilmente alcance el 100% real, pues pareciera que aún existen unos cuantos muros que deben atravesarse para lograrlo y si a ello se suma la tendencia mundial que está llevando a los usuarios a buscar dispositivos que les brinden algo más que la opción de voz, las opciones de millones son cada vez menores, a menos que algún fabricante se lance con un teléfono inteligente para llegar a aquellos que hoy no tienen ni siquiera acceso a la voz móvil.