La realidad de la crisis a la que pudiera estar sometido el sector de las Telecomunicaciones en Venezuela en los próximos días, como consecuencia de la paralización en la disponibilidad de divisas a través de un mercado diferente a Cadivi y a la creación del SITME, que no cubre a las grandes empresas, comienza a vislumbrar un camino de entendimiento, en el marco de un plano de comunicación diferente, más conciliador.
Fuentes del sector dijeron a Inside Telecom que luego de la reunión del viernes pasado con representantes del Banco Central de Venezuela, Cadivi y otros entes involucrados, en la que se trató el tema de las divisas y cómo afecta a las empresas de telecomunicaciones, parecen estar comenzando a abrirse los caminos para que el colapso no llegue y los servicios en sí no tengan que suspenderse.
«Nosotros nos sentamos, en un ambiente de gran receptividad, a exponer el caso del sector y a explicar a las autoridades la realidad de las divisas que requieren las empresas para continuar sus operaciones, que son millones, así como a detallar cada uno de los servicios que se prestan en el país pero que deben cancelarse en moneda extranjera y que, en vista del cierre del acceso a divisas y la limitación a través del SITME, se hacen imposibles de cumplir con los proveedores extranjeros y propensos a ser suspendidos » dice un ejecutivo que asistió al encuentro la semana pasada.
La reunión, que permitió a todos aclarar las dudas y dejar en claro, por parte de las empresas del sector, que el nuevo sistema de adquisición de divisas no era la solución
para las empresas grandes y mucho menos para las que operan servicios de telecomunicaciones en el país, también sirvió para que las autoridades del Gobierno conocieran en profundidad la necesidad de que Cadivi comience a fluir las divisas y de que el ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias, también haga lo propio con las licencias de importación y los certificados de producción, pues parte del problema de las redes y los servicios, se debe a la paralización de inversiones por escasez de divisas.
«Allí, en la reunión, vimos que hay conciencia de que el SITME es un complemento de Cadivi para las necesidades de orden pequeño, pero la mirada totalmente, en el caso de las empresas grandes, es hacia Cadivi y hay un convencimiento, por parte de todos, de que el ente administrador debe fluir las divisas» destaca la alta fuente consultada.
En ese sentido, detalla que los representantes del Gobierno pidieron a las empresas del sector retomar todas sus solicitudes y requerimientos directamente por Cadivi, entregar los documentos y papeles nuevamente (los que hagan falta), para que sea el ente administrador quien entregue las divisas que necesitan para sus operaciones, pago de servicios e inversiones. Es decir, que la intención busca que las empresas de telecomunicaciones no vayan al SITME.
«Nosotros nos comprometimos para hacer todo a través de Cadivi y también explicamos que había rubros del sector que históricamente no habían recibido divisas por parte del administrador (algunos servicios, licencias, entre otros), pero ahora creemos que, bajo esta nueva mirada, las cosas por allí podrían comenzar a fluir».
«En esa reunión se vio la disposición para que las cosas se encaminen» dice, por lo que se cree que habrá un nuevo rumbo para el sector.
Un camino que hasta la semana pasada estaba bloqueado. Pero hoy día, como señala la fuente consultada, «hay disposición de cubrir los pagos en forma oportuna, pues ellos también entendieron que no es el operador quien cortará el servicio, sino el proveedor que al no disponer del pago de su servicio, luego de un cierto periodo, decide suspenderlo y con ello afectar al usuario final» destaca.
Las telecomunicaciones, como es ampliamente conocido, requieren de unos cuanto miles de millones de dólares anuales para mantener sus servicios en un entorno de calidad, pero hasta hoy, los dólares, que estuvieron disponibles durante años, habían dejado de fluir.
Y, en vista de esa realidad, las empresas comenzaron a tocar las puertas de los entes de Gobierno sin que, éstos, se percataran de las necesidades por un largo tiempo, lo que las llevó a buscar otras vías legales para satisfacer las necesidades de sus clientes.
«Hoy todo parece que será diferente, por lo menos así lo sentimos en la reunión del viernes pasado. Se siente la disposición y lo más importante, es que se notó la preocupación por la posibilidad de que los servicios tengan que suspenderse, tanto así, que nos consultaron sobre la posibilidad de que ello pasara, por las noticias en los medios de comunicación y, ante nuestra cruda realidad, se sintió que van a poner de su parte para agilizar los trámites».
PAGOS ATRASADOS
Con relación a las liquidaciones para el sector, la alta fuente destacó que lo publicado hoy por Cadivi, acerca del crecimiento del 70% en la asignación de divisas a Telecomunicaciones, eso tiene que ver con solicitudes de 2008 y 2009 que comenzaron a liquidarse, pero que lo que va de este año (seis meses), no ha sido liquidado nada todavía.
«Este año no hemos recibido un dólar de lo solicitado para 2010 y lo que están liquidando pertenece a deudas de 2008 y 2009 que no se habían honrado» dice.
A pesar de ello, «yo creo que no dejarán morir al sector. Creemos que las liquidaciones comenzarán a fluir con mayor rapidez, confiamos en ello, pues de lo contrario estamos en una crítica situación» destaca.
Para este año, entre Movistar y Digitel, introdujeron ante el organismo respectivo, necesidades para la inversión en bienes de capital e infraestructura, de un poco más 500 millones de dólares, sin contar allí lo que requieren para la compra de terminales, pues estiman que ese aspecto lo resolverá Telecom Venezuela.
En la actualidad, las necesidades primordiales de las empresas del sector están ligadas a sus inversiones, que deben ser constantes y que, en los últimos tiempos se habían detenido.
Además, el pago de los servicios internacionales que prestan en el país, entre los que se incluyen las llamadas de larga distancia y el servicio blackberry.
En términos generales, el sector requiere un mínimo de $40 millones mensuales para pagar servicios, entre los que se cuentan unos 14 millones para licencia de Blackberry con RIM, unos 10 millones de dólares más para servicios de transporte y unos 15 millones de dólares para la cancelación de los compromisos con llamadas de Larga Distancia Internacional. El roaming, que también e importante, se lleva una cantidad menor mensual.
En el seno del Gobierno ahora tienen más clara la necesidad del sector sobre las divisas y, en esa dirección, parecen apuntar a solucionar parte de los problemas. Pero lo importante de todo, es que parece que las cosas empiezan a cambiar o por lo menos aparentan un trato diferente. Las llamadas que, en otros tiempos, no eran respondidas y los intentos de acercamiento que se quedaban nulos, han virado y las comunicaciones entre Gobierno y las empresas del sector, por lo menos las telecom, parecen tener un nuevo comienzo. Así quedó demostrado el viernes pasado. Ojalá, por el bien de los usuarios, acostumbrados a la novedad y tecnología de punta, los dólares fluyan nuevamente.
Fuente. INSIDE TELECOM